Cuando los partidos salen así de bien, es complicado contar las cosas.
Y es que desde el inicio, el corazón, juego y ganas de los de Adesavi en Denia nos hacía presagiar que algo bueno pasaría.
Ya desde el inicio, con las primeras ventajas en el marcador, mostrábamos en la pista nuestras intenciones. Que no eran otras que las de tratar de buscar una responsabilidad individual en la defensa del balón y trabajo colectivo a la hora de cerrar la llegada a la canasta. Y un movimiento constante del balón y los jugadores en ataque, sin dejar nunca de creer en nuestras posibilidad y cualidades cara al aro.
Con esto, las recuperaciones de balón llegaban, las salidas a la contra eran fructiferas y las sensaciones cada vez eran mejores.
Con distancias en el marcador que llegaron a estar con 14 puntos arriba y una colaboración y trabajo colectivo tanto en defensa como en ataque, se fue resolviendo un encuentro en el que la concentración de los chavales nunca se detuvo.
Tanto es así que tras el pitido final ninguno de ellos era consciente de que se habían llevado la primera victoria de la temporada.
Gran trabajo colectivo merced al buen trabajo diario en los entrenos.
Por: José Manuel Muñoz
