El sábado tocaba partido.
¿Enfrente?, Catral. Un equipo con el que conseguimos competir muy bien en el primer partido a pesar de la gran diferencia física.
El partido no lo empezamos bien. Tensos, sin ritmo en ataque ni la agresividad en defensa necesaria. Con mala selección en los pases y sin creernos que éramos capaces de volver a competir, como esperando a que alguien viniera y nos diera en el botón de encendido. Y esto se mantuvo durante mucho tiempo. Nos costó mucho encontrarnos. Mientras, ellos tampoco terminaban de romper el partido. Tanto es así, que al descanso perdíamos solo de 5 puntos con un buen final de tercer periodo.
Pero en la segunda parte, los rivales, se cerraron mucho más en defensa, la llegada al aro se hacía complicada y no tuvimos nuestro mejor día en lo que a selección de tiro y acierto se refiere.
Al final una diferencia en el marcador rara, no acorde a la progresión real del equipo, pero si a como empezamos el partido.
POR: José Manuel Muñoz
