Que bonitas son las primeras veces de algo que esperas. Porque lo del domingo era esperado, por lo menos por mi. Porque con trabajo, constancia, ganas y fe las cosas llegan.
Que bonito es cuando en la pista se ve reflejado el baloncesto que queremos hacer. Que bonito cuando cada una pone lo que tiene, cuando cada una se vuelca, se vacía.
Que bonito ver el inicio del partido con 2 equipos luchando por meter esa primera canasta que tardó en llegar, dejando entre ver que había mucho nervio inicial y que las defensas se anteponían a los ataques.
Que bonito cuando tras el primer periodo tu equipo va ganando 7-16 y camino al banquillo ves sonrisas y caras de “lo estamos haciendo bien”.
Y es que cuando todas entienden el partido, cuando son pocas las correcciones y lo que más se escucha desde el banquillo es “buen trabajo”, es muy bonito.
Cuando, con la presión de acercarse la primera victoria, somos capaces de gestionar la diferencia de +/- 10 puntos todo el partido jugando todas, aportando todas y disfrutando todas, que bonito.
Y si, lo hicimos. Aquello que parecía que no llegaría. No la primera victoria, que eso también, sino las buenas sensaciones, las sonrisas, el sentir que estamos más que nunca en el camino.
Agradecer a Lucía y Alba su ayuda en este partido, porque ellas también lo hicieron muy bonito.
Por: José Manuel Muñoz