Nos falto un periodo. O a lo mejor nos sobró. La cuestión es que si en el primer periodo endosas un parcial 27-4 y luego pierdes de 21, es porque directamente ese periodo no lo jugaste, o por lo menos no lo competiste.
Así fue el inicio de un partido en el que supimos resurgir de las cenizas, como el ave fenix. Tras un inicio horrible, sin ritmo ni ideas en ataque y donde regalamos todo lo regalable, supimos reinventar nuestro juego. Merced a la buena colocación defensiva, consiguiendo igualar la agresividad de las locales y buen criterio en ataque, nos enganchamos al partido.
Un gran segundo y tercer periodos, donde nos llegamos a poner a 9 puntos y donde llegamos a creer que podíamos competir por la victoria.
Pero la renta inicial era demasiado grande, y el esfuerzo realizado nos pasó factura al final y ya con el cansancio fisico, y mental, regalamos varias acciones donde ellas consiguieron agrandar la distancia.
A pesar del resultado, nos fuimos con buenas sensaciones. Con las sensaciones de que solo nosotras somos capaces de lo mejor…….y de lo peor.
Por: José Manuel Muñoz