El sábado tocaba Carolinas. Un equipo físico, rápido, y que no pone las cosas fáciles en el patio.
Desde el inicio la mayor intensidad defensiva de los locales plantó las bases de lo que sería el partido. Muy difícil la salida de presión, muy complicado el llegar a canasta y aún más complicado la defensa de sus salidas a la contra. Sobre todo si no estamos en nuestro mejor día.
Partido espeso desde el inicio por nuestra parte, en el que no llegamos a encontrarnos hasta el último periodo. Aunque, como se suele decir, más vale tarde que nunca.
Pero de estos partidos debemos de aprender todos, yo el primero. Son el tipo de partidos que te hacen crecer, destapan tus vergüenzas y ensalzan tus virtudes, que las tenemos, aunque a veces nosotros mismos no seamos capaces de verlas.
#AdesaviTieneFlow, #EquipoPikachu
Por: José Manuel Muñoz
