Adesavi 17 – 57 C. A. Montemar
El equipo afrontó su primer partido de pretemporada con muchas ganas e ilusión, pero finalmente cayó por 17-57 ante un rival que fue superior durante prácticamente todo el encuentro.
Desde el inicio se notó que era el primer partido de preparación. El equipo tuvo dificultades para encontrar ritmo en ataque y cometió varios errores que el rival aprovechó para conseguir canastas fáciles. A pesar de ello, los jugadores mantuvieron una buena actitud y siguieron compitiendo durante los minutos iniciales.
Con el paso del partido, la diferencia fue aumentando. En ataque faltó fluidez y acierto, mientras que en defensa costó mantener la intensidad y controlar las situaciones de uno contra uno. El rival aprovechó estas dificultades para ir ampliando progresivamente su ventaja.
El marcador final, 17-57, refleja la superioridad del rival, pero el resultado debe ponerse en contexto, ya que se trataba del primer partido de la pretemporada. El equipo todavía tiene mucho margen de mejora tanto a nivel físico como táctico y necesita seguir trabajando para conseguir una mayor coordinación y ritmo de juego.
Más allá del resultado, este encuentro sirve como primer punto de partida para identificar los aspectos que deben mejorarse durante las próximas semanas. La pretemporada está precisamente para corregir errores, adquirir sensaciones y llegar en mejores condiciones al inicio de la competición.
Ahora toca seguir trabajando en los entrenamientos, mejorar los aspectos vistos durante el partido y afrontar los próximos encuentros con el objetivo de mostrar una evolución tanto individual como colectiva.
C. B. Benidorn 65-88 Adesavi
El equipo consiguió una importante victoria por 65-88 en un partido que comenzó de la peor manera posible. El mal arranque obligó al equipo a ir a remolque durante los primeros minutos, con problemas tanto en ataque como en defensa y sin encontrar el ritmo de juego deseado.
Lejos de venirse abajo, el equipo reaccionó desde atrás. La defensa fue el punto de inflexión del partido: aumentamos la intensidad, presionamos mejor las líneas de pase y conseguimos recuperar balones que nos permitieron salir rápidamente al contraataque.
A partir de ahí, el partido cambió por completo. La capacidad para defender y correr permitió recuperar terreno poco a poco, aumentando el ritmo y obligando al rival a jugar con más dificultades. Cada recuperación se convirtió en una oportunidad para correr la pista y conseguir canastas fáciles.
El equipo fue creciendo con el paso de los minutos y consiguió darle la vuelta a la dinámica del encuentro. Lo que comenzó como un partido complicado terminó convirtiéndose en una victoria clara, gracias especialmente al esfuerzo colectivo y a la mejora defensiva.
El 65-88 final refleja una gran reacción después de un inicio complicado. Más allá de la diferencia en el marcador, el partido deja una conclusión importante: cuando el equipo aumenta su intensidad defensiva y juega a campo abierto, es capaz de cambiar completamente el rumbo de un encuentro.
Una victoria de carácter, basada en defender, correr y no dejar de competir.
POR: Lino Ibañez
